¿Cuántos kilómetros hiciste el año pasado con tu coche? La mayoría de conductores no lo sabe con precisión, y esa es justo la pregunta que debería hacerse antes de renovar la póliza. Si tu coche pasa más tiempo aparcado que circulando, es muy probable que estés pagando un seguro pensado para alguien que conduce el doble que tú.
El seguro por kilómetros —también llamado «pago por uso» o «pay as you drive»— lleva varios años en el mercado español, pero en 2026 se ha vuelto una opción real gracias a que más aseguradoras grandes se han sumado. Ya no es solo cosa de startups: MAPFRE, Mutua Madrileña, Allianz y Direct Seguros tienen su propia versión.
Tabla de contenidos
- 1 Cómo funciona realmente
- 2 Cuánto cuesta en 2026: comparativa real
- 3 ¿A quién le compensa de verdad?
- 4 La letra pequeña que casi nadie lee
- 5 Comparado con el seguro tradicional
- 6 ¿Es seguro instalar el dispositivo OBD?
- 7 Por qué las aseguradoras apuestan por este modelo
- 8 Cómo contratarlo paso a paso
- 9 Preguntas frecuentes
- 10 Nuestra valoración
Cómo funciona realmente
La mecánica es sencilla, aunque cada compañía la matiza a su manera: pagas una cuota fija mensual (que cubre el mínimo legal y la gestión de la póliza) más un coste variable que depende de lo que conduzcas. Si un mes no sacas el coche del garaje, el recibo se queda en el mínimo. Si haces un viaje largo, pagas más ese mes.
El control del kilometraje se hace de tres formas según la aseguradora: un dispositivo OBD conectado al conector de diagnóstico del coche (el más preciso), una app de móvil que usa el GPS, o —la opción menos fiable pero más simple— una declaración anual del cuentakilómetros que luego se contrasta en la revisión o el ITV.
Cuánto cuesta en 2026: comparativa real
Estos son los precios base que están aplicando las principales aseguradoras este año. Ojo: el coste variable por kilómetro se suma siempre a la cuota fija, así que hay que hacer el cálculo con tu kilometraje real, no con el que te gustaría hacer.
| Aseguradora | Cuota fija/mes | Coste por km | Ejemplo 8.000 km/año |
|---|---|---|---|
| MAPFRE KM | 25€ | 0,04€ | ≈620€/año |
| Mutua Madrileña | 22€ | 0,045€ | ≈624€/año |
| Allianz Pay As You Drive | desde 18€ | desde 0,05€ | ≈616€/año |
| Direct Seguros por Km | desde 17€ | desde 0,045€ | ≈564€/año |
Los precios varían según edad del conductor, antigüedad del carné, provincia y modelo de coche —los mismos factores que en cualquier seguro de coche tradicional—, así que estas cifras son orientativas. Lo que sí es constante es la lógica: cuanto menos conduces, más ventaja tiene este formato frente al seguro clásico.
¿A quién le compensa de verdad?
Los perfiles que más ganan con el pago por uso son los que hacen entre 5.000 y 10.000 km al año: segundos coches familiares, gente que teletrabaja, jubilados que usan el coche para el día a día pero no salen de la ciudad. En ese rango, el ahorro frente a una póliza tradicional puede rondar el 30-40%.
A partir de 15.000 km anuales la cosa cambia. Ahí la parte variable empieza a comerse el ahorro de la cuota fija, y en muchos casos terminas pagando más que con un seguro convencional a todo riesgo. Si haces trayectos largos habituales, este producto no es para ti —sin rodeos.
Tampoco compensa si tienes un coche nuevo de alta gama que necesites asegurar a todo riesgo con coberturas amplias: los seguros por kilómetros suelen limitar las coberturas premium, y ahí un seguro a terceros ampliado con buenas coberturas adicionales puede salir más rentable sin depender de cuánto conduzcas.
La letra pequeña que casi nadie lee
Aquí está la trampa más común: varias pólizas por kilómetros incluyen un «bloque mínimo» de kilómetros que pagas sí o sí, aunque no los uses. Es decir, si tu bloque mínimo es de 4.000 km y solo haces 2.000, sigues pagando como si hicieras 4.000. Antes de firmar, pregunta explícitamente cuál es ese mínimo garantizado.
Otro punto que conviene revisar: algunas compañías cobran un extra si superas el kilometraje declarado a final de año, y ese extra no siempre está al mismo precio por km que el resto de la póliza —a veces sale más caro, como penalización. Léelo en las condiciones particulares, no en el resumen comercial.
Comparado con el seguro tradicional
La diferencia clave frente a un seguro clásico no está solo en el precio, sino en la incertidumbre. Con un seguro tradicional sabes exactamente cuánto vas a pagar cada mes durante todo el año. Con el pago por uso, tu factura varía, lo cual es una ventaja si conduces poco pero puede ser un problema si necesitas presupuestar gastos fijos.
Si acabas de sacarte el carné y buscas ahorrar, quizá te interese comparar antes con las opciones pensadas específicamente para conductores noveles, donde el factor determinante no es el kilometraje sino la experiencia al volante.
¿Es seguro instalar el dispositivo OBD?
El dispositivo que se conecta al puerto OBD-II del coche (el mismo que usa el taller para diagnosticar averías) solo transmite el kilometraje y, en algunos casos, datos básicos de conducción como frenadas bruscas o velocidad media. No es un rastreador GPS permanente en la mayoría de los casos —aunque las versiones vía app sí usan geolocalización, así que conviene revisar los permisos que pide la aplicación antes de instalarla—.
Hay quien desconfía de que la aseguradora use esos datos para subir la prima si detecta un estilo de conducción «agresivo». De momento, en España, los seguros por kilómetros puros no penalizan el estilo de conducción, solo la distancia recorrida —eso sí ocurre en los seguros telemáticos «pay how you drive», que son un producto distinto y más invasivo—.
Por qué las aseguradoras apuestan por este modelo
No es casualidad que cada vez más compañías grandes lancen su versión de pago por uso. Para la aseguradora, un cliente que conduce poco es un cliente con menos probabilidad estadística de sufrir un siniestro, así que le interesa ofrecerle un precio ajustado antes de que se vaya a la competencia. Es una estrategia de retención tanto como un producto pensado para el conductor.
Cómo contratarlo paso a paso
El proceso no difiere mucho de contratar un seguro normal, pero hay algunos pasos extra. Primero, calcula tu kilometraje real de los últimos 12 meses —revisa la ITV anterior o el historial del taller, no lo estimes a ojo. Segundo, pide presupuesto a varias aseguradoras con ese dato exacto, porque el margen de error en la estimación es lo que más dispara el precio final.
Tercero, confirma el método de control (OBD, app o declaración) y valora si te incomoda que la aseguradora tenga acceso a tus datos de conducción a través del dispositivo. Y cuarto, revisa el bloque mínimo garantizado antes de firmar nada.
Si además tienes moto, vale la pena mirar si tu aseguradora ofrece descuento por combinar pólizas: comparar el seguro de moto junto al del coche por kilómetros a veces reduce el total más que optimizar cada póliza por separado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar de un seguro tradicional a uno por kilómetros a mitad de año? Sí, pero tendrás que esperar a la fecha de renovación o pagar la penalización de cancelación anticipada que tenga tu póliza actual, salvo que exista una cláusula de baja voluntaria sin coste.
¿Qué pasa si se queda sin batería el dispositivo OBD? La aseguradora suele avisar y da un plazo para sustituirlo; mientras tanto, algunas cobran la tarifa máxima estimada como medida de precaución.
¿Cubre igual en caso de accidente? Las coberturas de responsabilidad civil, robo o incendio son las mismas que en un seguro tradicional equivalente. Lo único que cambia es cómo se calcula la prima, no lo que cubre la póliza.
Nuestra valoración
Mutua Madrileña gana en cobertura y atención al cliente, pero Direct Seguros suele ser más barato para perfiles muy urbanos con poco uso. MAPFRE KM está en un punto intermedio interesante si ya eres cliente de la casa y quieres consolidar pólizas —muchos combinan coche y seguro de hogar con la misma aseguradora para conseguir descuentos adicionales.
Lo que no cambia es la regla básica: haz cuentas con tu kilometraje real, no con el ideal. Si tu coche pasa la mayor parte del año parado, este formato puede ahorrarte varios cientos de euros al año. Si lo usas a diario para trayectos largos, sigue siendo mejor un seguro tradicional bien negociado.



